Ahumados Dominguez Logo

Otoño, un tiempo para recuperar los ahumados


El otoño es tiempo de ahumados, de recordar desde la leña y el humo esos retales que nuestra memoria guarda de tiempos de pueblo y campo. Puede que sea algo nostálgico y nos remita a la infancia. De ser así, ¿qué tendría de malo?

Cuando uno pasea por la ciudad fuera del otoño se da cuenta de que las grandes luces que mandan son sólo las de los neones de los carteles o el parpadeo itinerante de semáforos y sirenas.

Pero cuando noviembre se empieza a imbuir del espíritu otoñal que advierte de la proximidad de la Navidad, los colores empiezan a tornar. Los clásicos verdirrojos del semáforo ceden su puesto a un sinfín más de tonalidades que viene acompañadas por las primeras luces de un diciembre navideño.

Es otoño, tiempo de calentar hogares y de vestir mesas para reunir a los tuyos en torno a ellas. Por eso tenemos muy claro que el otoño es tiempo de recuperar a los ahumados para nuestros manteles y platos. Amables y serviciales, cualquier ahumado se convierte en una perfecta solución para cubrir un entremés, para darle un extra de sabor a un primer plato como pudiera ser una pasta o por qué no, para reunirse con amigos en el segundo como en esta lasaña de salmón y aguacate.

No importa que hablemos de bacalao o salmón, ambos amigos del Atlántico son pescados muy bien recibidos en esta época del año. Dos joyas que vienen directamente desde los fríos caladeros escandinavos para llenar de sabor nuestras mesas con productos como los de Ahumados Domínguez.

Cómodos, sencillos y muy sabrosos, los ahumados permiten convertir un ligero picoteo en una cena más seria o dignificar, en cuestión de minutos, un poco de pan con alguna salsa y alguna verdura. Por eso nosotros nos rendimos sin remisión al placer que los Ahumados Domínguez nos ofrecen y no renunciamos a nuestra particular versión de los huevos benedicte con un trozo de salmón ahumado. O por qué no, al placer de convertir una bandeja de bacalao ahumado en el perfecto compañero de un buen pan o unos blinis para acompañar con un vino blanco.

Recetas que en lo que el reloj no ha comenzado a pesar ya son puestas sobre la mesa a cualquier hora del día y es que los ahumados no entienden de manecillas. Por eso nos encanta dejarnos tentar de nuevo por todas las propiedades que tienen mientras nos seducen con su sabor.

El otoño es tiempo de ahumados, de recordar desde la leña y el humo esos retales que nuestra memoria guarda de tiempos de pueblo y campo. Puede que sea algo nostálgico y nos remita a la infancia. De ser así, ¿qué tendría de malo?

Fuente: Esquire. Diciembre de 2016 - http://www.esquire.es

COMPARTIR EN
Otoño, un tiempo para recuperar los ahumados
Otoño,
© 2018 AHUMADOS DOMINGUEZ, S.A . Todos los derechos reservados. c/Laguna, 12 . 28923 Alcorcón (Madrid) . A28863157. T. +34 916 410 512 . F. +34 916 435 683 . E. info@ahumadosdominguez.es
Aviso legal - Política de cookies